Trazado del P.·.V.·.M.·. José Miguel Bautista de la R.·. L.·. Nuevo Mundo # 5
La separación de la República Dominicana del Gobierno de Haití había pasado quince años atrás antes de que un grupo de patriotas se decidiera a formar una logia en el valle del Cibao. Ya habían sido fundadas las Logias: Constancia No 1 del Seybo, la Cuna de América No. 2 en Santo Domingo, la Concordia No. 3 en La Vega y la Logia No.4.
El Consejo de Oriente y Occidente fue fundado en 1758 en París, Francia. Bajo este Título nació un nuevo cuerpo supermasónico cuyos miembros procedían del Capítulo de Clermont.
El 27 de Agosto de 1761 este Consejo expidió una patente de Soberano Gran Inspector a favor de Esteban Morin, miembro de la Logia Real de la Trinidad. Este hermano tenía que visitar la Isla de Santo Domingo por asuntos de negocios mercantiles, haciendo provecho de la ocasión, el Consejo le confía la misión de propagar la masonería en América.
En 1762 Esteban Morin desembarcó en la Isla de Santo Domingo y dos años después, el 26 de Octubre del año 1764 instala la primera Logia del Rito Escocés en América, la Logia Parfaite Harmonie, al Oriente de Puerto Príncipe.
Luego crearía Capítulos, Consejos y Consistorios. Para el año de 1795, luego del Tratado de Basilea, la isla pasa al poder de Francia.
Para
esa época no existían Logias organizadas pero sí masones extranjeros y algunos
criollos de origen español que habían recibido la iniciación en el exterior.
Para entonces ningún Hermano se atrevía a hacer mención de su formación
masónica.
En el año 1803 el General Francés Louis Ferrand, quien había sido enviado para
ocupar el cargo de Gobernador de la Isla, organiza la primera Logia en
territorio habitado por españoles y sus descendientes, La Fraternité, en la
ciudad de Santo Domingo.
En 1809 el Brigadier Juan Sánchez Ramírez toma posesión del territorio
occidental de la Isla de Santo Domingo, el cual vuelve al dominio español. Los
masones son perseguidos viéndose obligados a suspender sus trabajos y la
masonería se desorganiza.
Algunos masones deciden reunirse clandestinamente, realizando iniciaciones,
entre estas, a los destacados Don Tomás Bobadilla uno de los fundadores de la
Logia Cuna de América y José Couto cofundador también de la Logia Fraternidad,
de El Seibo.
Luego de doce largos años bajo presiones, persecución y desorientación, la
masonería se reorganiza en Santo Domingo. El Brigadier Don Pascual Real,
Gobernador y Capitán Real, junto a otros prominentes ciudadanos constituyen la
Logia Filantropía.
Un valioso grupo de dominicanos encabezados por José Núñez de Cáceres, después
de grandes luchas, recupera la isla de Santo Domingo proclamando el Primero de
Diciembre del año 1821 el Estado Independiente (Independencia Efímera).
El 9
de Febrero de 1822, los haitianos, comandados por su Presidente Boyer, invaden
con sus ejércitos el territorio dominicano. A partir de ese momento se extingue
la masonería española y se reorganiza bajo el Oriente haitiano.
En la capital de la República fue fundada la Logia Constante Unión no. 8, el
año 1828 en Puerto Plata fue fundada la Logia Hemisferio No 15, en 1837 se
constituye en Santiago la Logia Vraie Heroirme de la Virtue No.2l.
El siete (7) de mayo del año 1842 sorprendió en plenas labores de taller a un
grupo de masones un terremoto de gran magnitud, el cual destruyó casi por
completo la ciudad de Santiago de los Caballeros, dejando a los masones sin
Templo y a muchos de ellos sin hogar.
Los intentos de los Hermanos Masones para reiniciar las labores interrumpidas
por el terremoto dieron sus resultados después de la memorable Separación del
gobierno opresor haitiano, la proclamación de la independencia y fundación de
la República Dominicana el 27 de Febrero del año 1844.
Es
para el año de 1846 cuando el ilustre caballero Federico Peralta convocó a los
masones residentes en el Oriente de Santiago de los Caballeros y les manifestó
su idea y determinación de que ya era tiempo de crear un Templo Masónico a la
Benevolencia y Fraternidad.
Grandes obstáculos se oponían a la realización de sus planes. Sin embargo, la
firme voluntad y el trabajo constante del Hermano Peralta y de los demás
Hermanos masones que hicieron causa común, dieron como resultado la creación
del primer Templo Masónico Dominicano en el Oriente de Santiago. Este taller
realizaba sus trabajos en Instancia, ya que, debido a que la situación de
guerra con el Estado haitiano impedía solicitar al Gran Oriente Extranjero la
constitución que regularizara sus trabajos, la cual llevaría como distintivo
CONSTANCIA No. 1, esto significaba la virtud preciosa que adornaba a los hijos
de El Verdadero Heroísmo de la Virtud.
En el año de 1851, cansados de trabajar en medio de persecuciones y
dificultades, resolvieron dirigirse al Jefe del Estado, entonces el General
Pedro Santana, manifestándole que el objeto de su solicitud de ser recibidos
por él era con la finalidad de ponerse bajo su protección. El General Santana,
deseando conciliar las aspiraciones de los masones del Cibao y, visto el estado
de cosas como consecuencia de la guerra con Haití, comisionó al ilustre Hermano
Don José J. del Monte para que le representara ante los masones impetrantes.
El Hermano del Monte interpretó muy bien la voluntad del Jefe de Estado, pues,
entre otras cosas, aconsejaba a los peticionarios que dejasen para mejores
tiempos la propagación de las Luces Masónicas, pues, si era cierto que en
tiempos de paz la masonería era respetada y protegida, en tiempos de guerra
tenía que sufrir y lamentar persecuciones.
A pesar del intento fallido, la Constancia no se desanimó y continuó sus
labores acostumbradas. En el año de 1853, aprovechando una visita a Santiago de
los Caballeros del General Santana, la Logia comisionó a los Hermanos Federico
Peralta y Francisco Daville para que se entrevistasen con el General Jefe de
Estado y le manifestasen personalmente, la inseguridad en la cual los masones
realizaban sus trabajos, lo cual les impedía realizar labores de bien social,
propósito fundamental de la masonería. El General Santana contestó a los
comisionados acogiendo sus peticiones, poniéndoles de inmediato bajo la
protección del General Comandante en Armas Don Domingo Mayor. El Taller recibió
esta noticia con mucha alegría y entusiasmo.
Con el propósito de salir del estado de Instancia e irregularidad la Logia
decidió pedir Carta Constitutiva al Gran Oriente Neo Granadino (hoy Colombia)
por órgano del Hermano Antonio Gutiérrez, residente en Santo Domingo, aunque
circunstancias no aclaradas todavía, dejaron sin efecto la solicitud.
Mientras tanto, el espíritu de masonería se despertaba en el sur de la
República. Los masones residentes en Santo Domingo, animados por el ejemplo
saludable de los masones del Cibao, trabajaron por cimentar en su región la
Logia Unión Fraterna y, en el año de 1858 ya estaba organizada la Gran Logia
Nacional, centro de la Sesión Simbólica. Además, en la capital de la República
fue instalada la Logia Cuna de América No. 2. En El Seibo fue instalada la
Logia Fraternidad No. 1 y en La Vega La Logia Concordia No.3.
Cuando La Constancia solicitó la Carta Constitutiva, La Gran Logia otorgó el
distintivo de Los Verdaderos del Heroísmo de la Virtud, pero, fue instalada con
el nombre de NUEVO MUNDO No. 5 en el Oriente de Santiago de los Caballeros el
día 27 de Febrero del año 1859. En la instalación fueron regularizados con sus
respectivos grados, todos los miembros de la Respetable Logia Constancia No. l
la cual, hasta entonces, había trabajado en Instancia. Además, fueron
declarados por la Gran Logia Nacional, fundadores de la LOGIA NUEVO MUNDO No.
5.
28 de febrero de 2009
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