Trazado presentado por Isidro Toro Pampols.·., Gran Orador de la Gran Logia de la República Dominicana, en la Tenida de Instalación de la Logia Militar R.·.L.·. Caballeros del Cielo, Mar y Tierra # 61.
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| R.·.L.·. Caballeros del Cielo, Mar y Tierra # 61 |
Muy Respetable Gran Maestro,
y demás QQ.·. HH.·.
Hoy celebramos una Tenida histórica por ser esta la instalación de este respetable Taller siendo para la masonería dominicana la primera, en tiempos modernos, de una logia de inspiración militar conformada por militares activos, en retiro y civiles quienes los acompañan.
Las logias masónicas de inspiración militar están integradas, entre otros, por militares de la Fuerzas Armadas que funcionan como una unidad organizativa básica de la masonería enfocadas en militares, coadyuvando en un entorno castrense con la camaradería, la filántropa y el perfeccionamiento moral, siendo instrumentos de cohesión para lideres militares en distintas épocas.
La expansión de la Masonería por todo el mundo se debe en gran parte a las logias militares y tomemos como ejemplo Irlanda y Escocia, naciones que llegaron a tener más logias fuera de sus países que dentro.
Estas logias tuvieron un rol de principalía en la transformación de la sociedad occidental tras la liquidación del régimen feudal y el adelanto de la época moderna.
Así, durante el siglo XVII, ocurre un hecho histórico de trascendencia universal: la Revolución inglesa. Esta fue una serie de conflictos armados que se libraron entre quienes apoyaban al rey y los defensores del parlamento, quienes aspiraban una forma de gobierno más democrática. Estos sucesos ocurrieron entre 1642 y 1688, que devino finalmente en un gran acuerdo que instituyó una monarquía parlamentaria sujeta a un régimen constitucional consuetudinario, no escrita, basada en costumbres y tradiciones reiteradas por la comunidad, que ha evolucionado hasta lo que hoy conocemos como el sistema británico de gobierno.
Esa época estuvo signada por una sucesión de eventos que marcaron a la humanidad, al menos en nuestra civilización occidental.
Primero, la Ilustración, que fue un movimiento cultural e intelectual europeo que tuvo lugar desde mediados del siglo XVII hasta principios del siglo XIX, especialmente en Inglaterra, Francia y Alemania. Inspiró profundos cambios culturales y sociales, entre otros, la difusión del racionalismo ilustrado dando paso al llamado Siglo de las Luces y la inclinación por la fe en el progreso.
Fue el tiempo de filósofos como Francis Bacon (1561-1626), quien abogó por la razón para entender el mundo y el hermano masón John Locke (1632-1704), quien defendió la tolerancia religiosa y la separación de poderes, sentando las bases para el pensamiento ilustrado posterior, enfocándose en la experiencia y la razón.
Es el tiempo de los inicios de la Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural, en inglés: Royal Society of London, agrupación fundada alrededor del año 1660, que representaba los principios científicos de la época.
Había interés por la medicina científica, geografía, antropología, física entre otras ciencias; aquello en medio de una Inglaterra que vivía un proceso revolucionario que implantó la monarquía parlamentaria y abrió las puertas al liberalismo que serviría de zapata a la Revolución Industrial y, entre ambos, dieron al traste con el régimen feudal.
En ese ambiente de investigación y progreso nace la masonería filosófica con una visión fundamental: el progreso sobre la base del aspecto ético. Luego se formalizará como Gran Logia en Londres 1717.
La masonería guiaba a los investigadores por el delgado sendero de tener dominio de la ciencias naturales y sociales con clara consciencia de que, sin ética, nos conduce a la construcción de monstruos como los del Dr Frankenstein, un terror para la sociedad.
Pero tampoco convertimos en una suma de virtudes sin conocimientos, porque nos transformaremos en una suerte de ermitaño que poca utilidad tendrá para la Gran Obra social en este plano existencial.
Y de allí el aporte de las logias militares que funcionaron durante la prolongada guerra civil inglesa, pero luego en la Guerra de Independencia de los EE. UU., posteriormente en la Revolución francesa y en las revoluciones tanto de Hispanoamérica como en las democráticas en la Europa del siglo XIX, donde se impusieron el modelo republicano en este lado del océano Atlántico, así como las monarquías constitucionales en la mayoría de la vieja Europa.
Veamos brevemente dos hechos históricos en torno a un hermano masón excepcional: el general Francisco de Miranda.
Miranda es el único ser humano que participó en los tres grandes movimientos sociales que transformaron el mundo occidental de su tiempo: la Independencia de los EE. UU., en la cual junto a los americanos luchó contra los británicos en la toma de Pensacola en 1781. Francisco de Miranda será nombrado teniente coronel por su actuación en esta acción.
Fue una figura clave en la Revolución francesa, sirviendo como general del Ejército Revolucionario, destacando en la Batalla de Valmy (1792) donde su liderazgo y experiencia militar ayudaron a detener la invasión austro-prusiana, asegurando una victoria vital para la República, consolidando su prestigio como estratega. De allí que su nombre sea el del único latinoamericano inscrito en el Arco del Triunfo en París.
Miranda es reconocido como un Precursor fundamental de la Independencia hispanoamericana. Funda en Londres, 1798, la Logia Gran Reunión Americana como Logia Madre, fue una organización para-masónica cuyo fin era lograr la independencia de Hispanoamérica, de la cual derivaron las famosas «logias lautarinas» que operaron en Sudamérica con héroes como José de San Martín y Bernardo O'Higgins, usando códigos masónicos para coordinar acciones políticas y militares contra el dominio español, uniendo principios liberales con el sueño de repúblicas americanas.
Estas logias son el antecedente inmediato de sociedades secretas patrióticas como la Trinitaria, conformada por masones, fundada por el Padre de la Patria Juan Pablo Duarte el 16 de julio de 1838, quien la dotó de los recursos prácticos y organizativos necesarios para alcanzar sus objetivos. Para ello la asoció con la tradición masónica, siendo su principal rasgo distintivo el pensamiento libertario de la Ilustración y el secreto. Le dio una organización celular, siendo cada cuerpo de conspiradores independiente del resto, concibiéndose como una cadena que confluía en los primeros iniciados. Los trinitarios se identificaban por un seudónimo y un color: Duarte tenía el azul, Sánchez el verde y así sucesivamente.
Todo este entramado revolucionario era herencia directa de la masonería filosófica que nace en la Inglaterra del siglo XVII, se formaliza como Gran Logia en 1717 y se fortaleció en buena medida en las logias castrenses producto de una época convulsa por las revoluciones que se sucedían en el amplio mapa del mundo occidental.
Un dato final para comprender la importancia de la relación entre masonería y milicia. El Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, sendos acuerdos firmados entre la Gran Colombia y el Reino de España, ratificados el 27 de noviembre de 1820 entre el general Simón Bolívar y el brigadier Pablo Morillo en la ciudad de Santa Ana de Trujillo, Venezuela. Tratados que oficialmente derogada la guerra a muerte.
Para los efectos de nuestro trazado es importante señalar que tanto Bolívar, jefe del ejército patriota, como Morillo representante del Rey, eran hermanos masones y por consiguiente tenían una formación profundamente humanista y su condición de guerreros no era obstáculo para externar esta, todo lo contrario, sufrían las consecuencias de las atrocidades de un conflicto sin regulación, que no respetaba vida de prisioneros e incluso civiles inocentes eran víctimas de la vorágine desatada.
Ustedes son herederos de esta doble tradición, la masónica y la militar. Ambas se complementan porque se construyen sobre la base de principios de patria, honor y respeto a la sociedad.
Hoy han dado un gran paso fortaleciendo las columnas de la masonería dominicana y de las gloriosas FF. AA., construyendo presente, consolidando un futuro más armónico, más humano, más fraterno, para nuestra sociedad
A L G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·.
Es cuanto
SFU
Isidro
Toro Pampols
Gran
Orador

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