domingo, 1 de febrero de 2026

Turno del Orador: Mes de febrero, purificación y sendero iniciático

Trazado presentado por Isidro Toro Pampols.·., Gran Orador de la Gran Logia de la República Dominicana, con el fin de coadyuvar en la misión que tienen los QQ.·.  HH.·. oradores en las respectivas logias del Oriente Nacional

 V.·. M.·.
QQ.·.HH.·. Primer y Segundo Vigilantes
QQ.·.HH.·. oficiales en puestos
QQ.·.HH.·. todos

 

Mes de febrero, purificación y sendero iniciático

El mes de febrero, segundo en el calendario gregoriano el cual es utilizado en la mayoría de países, significa «februa» o «mes de la purificación», originado en la antigua Roma por rituales de expiación que se celebraban en estas fechas.

Las Februa (o februatio) eran antiguas festividades romanas de purificación y fertilidad celebradas durante el mes de febrero, dedicadas originalmente a la diosa Juno Februata o Februalis. El nombre deriva del latín februare ("purificar") y del término februa, que hacía referencia a los instrumentos utilizados en los rituales, como las correas empleadas durante las fiestas Lupercales.

Estas februa eran instrumentos de purificación hecho de tiras de cuero de macho cabrío utilizadas en rituales para azotar simbólicamente a las mujeres, buscando, repetimos, purificación y fertilidad.

El origen de dichas festividades se asocia con el dios etrusco-romano de la muerte y la purificación, Februus, y con la diosa Juno Februata (o Juno Februalis), quien protegía a las madres.

Recordemos que el mes anterior, enero, deriva del dios romano Jano, de las dos caras, una que ve al pasado y la que orienta su mirada al futuro, lo que implícitamente expresa su significado, febrero, la purificación para entrar en marzo, el final del invierno en el hemisferio norte y profundamente ligado a la mitología romana y el renacimiento de la naturaleza.

En los rituales romanos se incluían sacrificios, oraciones y el uso de antorchas para limpiar y eliminar el mal de la ciudad, uniendo temas de purificación y recuerdo de los muertos.  

Mutatis mutandis, en nuestra iniciación masónica colocamos en holocausto nuestros vicios y pasiones producto de muchas influencias sociales; en los viajes nos purificamos dejando atrás nuestro andar «profano» y renaciendo en el inicio de un sendero de regeneración moral e intelectual.    

En masonería nos planteamos un permanente februare. Cuando el V.·. M.·. llama a «silencio y en logia» convoca a cada Guarda Templo interno de cada Q.·. H.·. en el Taller a purificarnos antes de iniciar los trabajos. Cuando se nos confiere el aumento de salario, el sublime grado de Maestro Masón o cualquier nivel en las logias capitulares o filosóficas, asistimos a una ceremonia que reafirma nuestra decisión de purificarnos, acto que debe ser diario y que en Logia únicamente se nos recuerda porque en la Logia de San Juan trabajamos permanentemente elevando templos a la virtud y cavamos calabozos a los vicios, pero recordemos, de los calabozos se pueden escapar los presos y por ello en cada evento singular de paso de grado, en la masonería, retomamos nuestros juramentos como un recordatorio y complementado de aquel inicial que hicimos cuando vimos la Luz masónica por vez primera.

La purificación es ancestral en el pensamiento humano. Pitágoras (570 – 490 a. C.) proponía la purificación del alma a través de la ascesis, que son reglas y prácticas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud, así como el estudio de las matemáticas y la música para armonizarlo. Platón (427-347 a. C.) define la purificación como el esfuerzo por separar el alma del cuerpo. El filósofo considera que el cuerpo es una "cárcel" y que la filosofía es el camino para liberar la mente de las pasiones sensibles y la ignorancia. Aristóteles (384-322 a. C.) introduce el concepto de catarsis, o sea, la purificación ritual de personas o cosas afectadas de alguna impureza. Empédocles (495-435 a. C.) en su poema «Las Purificaciones», vincula la limpieza espiritual con leyes morales y la influencia órfica.

Son muchos los pensadores que trabajan el tema de la purificación tanto en la literatura religiosa, la filosofía perenne, la psicología y en la modernidad. Así que tenemos campo donde investigar con la escuadra de la razón y el compás de la comprensión.

En la masonería moderna el 22 de febrero se conmemora la fecha del natalicio de George Washignton, internacionalmente el Día del Masón, un tiempo para reflexionar sobre la fraternidad, filantropía y el librepensamiento, valores medulares de la francmasonería, así como resaltar la influencia de miembros de la Orden en la historia y meritos humanistas.    

En el calendario masónico del Rito Escocés Antiguo y Aceptado corresponde al mes de Adar, siendo el duodécimo del calendario hebreo, coincidiendo generalmente con febrero-marzo y conocido por crecer el regocijo y la buena fortuna.

El signo zodiacal que corresponde a Adar es Piscis (Daguim), asociado con la fertilidad, la abundancia y la buena fortuna.

Febrero, como Adar, representan un mes de preparación para el cambio en la primavera y, en el individuo, regeneración producto de su purificación espiritual.

 

Es cuánto.
S.·.F.·.U.·.

Isidro Toro Pampols
Gran Orador
2025-2027

 

 

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