Trazado presentado por el Gran Orador de la Gran Logia con el fin de coadyuvar en la misión que tienen los QQ.·. HH.·. oradores en las respectivas logias del Oriente Nacional. ...
Gran Tenida Elección Gran Diputado Gran Maestro 22/03/2026
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| QQ∴HH∴ Cesar Durán . y Osiris Blanco D. |
Muy Respetable Gran Maestro
Gran Comendador del Supremo Consejo
Grado 33 del R∴E∴A∴A∴
Gran Hierofante del Rito de
Memphis-Misraím
Primer y Segundo Grandes Vigilantes
Grandes Oficiales en puestos
Venerables Maestros y QQ∴ HH∴ que nos acompañan:
La Masonería frente al «mito del desencanto» en la sociedad actual
Saludos fraternos, QQ∴ HH∴
Vivimos una sociedad signada por el «mito del desencanto», marcada por una dinámica en la cual se desacralizan valores y creencias, al tiempo que progresos tecnológicos crean un ambiente de confort donde la informática adelanta muchas actividades intelectuales de tal manera que sustituyen la labor importante y profunda de racionalizar conceptos y procesos, creando una suerte de eunucos mentales. Frente a esto, como ayer frente a la tiranía de la ignorancia sostenida por elites gobernantes en el ámbito político, religioso y social; hoy la masonería debe reaccionar y para ello, primero, no debe dejarse infiltrar por vanidades y antivalores; segundo, adecuar su organización, programas, su accionar, sin perder de vista los principios acrisolados en la larga y enjundiosa tradición masónica.
El cambio es inherente a la naturaleza humana. En cada tiempo ocurren transformaciones que significan no solamente la forma de abordar la cotidianidad con un mayor confort, sino un enfoque distinto sobre valores tradicionales que son inherente al hombre. Pero nunca se vislumbró, como hoy, una desviación radical de lo que el ser humano es en relación con los principios éticos que lo diferencia de otras especies. Parece que nos retrotraen a tiempos inmemoriales donde la «ley de la selva» era dueña y señora del escenario social.
Para intentar comprender esta realidad apelo al Q∴ H∴ masón José Ortega y Gasset quien sostenía que el hombre es un determinado proyecto o programa de existencia, y la vida es el afán de realizar este proyecto en el mundo, agregando su reconocida frase «yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo». Veamos la segunda parte de la sentencia: «y si no la salvo a ella no me salvo yo», parte usualmente omitida y que, al prescindir de esta, desdibuja el sentido o el espíritu de lo que el hermano Ortega y Gasset pretendía comunicar.
Sobre esa base entra la masonería a jugar un papel fundamental. Cómo salvar «las circunstancias» implica actuar y tener incidencia en la sociedad.
Hoy la humanidad, en nuestro mundo occidental, es esencialmente individualista y hedonista, tratando de obtener el máximo de beneficio y satisfacción en su vida diaria, cambiando de posiciones como quien cambia de ropa por hacerse obsoleta gracias a la nueva moda. Hay una creciente disminución del espíritu cívico. Solamente se guarda fidelidad al equipo deportivo, sea este de beisbol, futbol entre otros.
Es la rebelión de las expectativas ya que el ciudadano espera y exige recibir lo que cree que le corresponde, pero es reacio a contribuir de su parte a la sociedad. Sencillamente, esta actitud es por crisis de valores. Son éstos los que le dan sentido a la vida humana. Y los valores son las columnas que purifican la existencia de la masonería, en el tiempo y el espacio.
Por ello debemos pensar en la imagen que tiene la sociedad de la Orden y particularmente el profano cuando toca puertas.
La masonería debe volver a los principios que inspiraron a los masones especulativos y les impulsaron a crear la institución que nos legaron, basada en una concepción humanista del mundo, pero atentos, sin aferrarnos a caducas prácticas.
La tradición masónica es indispensable, pero esta no debe ser obstáculo de progreso. La tradición nos sirve de brújula, como guía que nos orienta por el camino correcto, evitando desviaciones, pero nunca un impedimento.
Hay quienes se preocupan por la cantidad y la regularidad. Yo pienso más en la calidad y en la organización, sin descuidar la regularidad.
En 1717, en Inglaterra, habían más de cuatro logias, pero fueron cuatro las que formaron la Gran Logia y en 1751 se formó una agrupación rival argumentando que la Gran Logia creada en Londres había introducido innovaciones y se había apartado de los antiguos linderos. Finalmente, ambas grandes logias se unieron en 1813, seguramente habían pasado al Oriente Eterno la mayoría sino todos los actores de 1717 y 1751.
La masonería de los siglos XVIII y XIX atrajo a filósofos y científicos, aristócratas y pensadores, que encontraron en las logias masónicas un ambiente apropiado para exponer sus pensamientos y revelar sus descubrimientos sin temor a la represión política o religiosa. Eran centro de libertad, no solamente intelectual sino motivaron la creación de las logias pro independencia como la «Gran Reunión Americana», las logias Lautaro en Suramérica, la Trinitaria fundada por Juan Pablo Duarte en República Dominicana o la Joven Italia de Garibaldi y Mazzini. Hoy la humanidad tiene otros retos los cuales debemos enfrentar sin necesidad, por los momentos, de clandestinidad o lucha armada.
Amalgamar una masonería aquilatada en valores se logra con la educación. Pero esta la debemos diferenciar entre información y formación. Información dirigida al mundo profano de lo que es la Orden para quien toque puertas tenga una idea hacia donde se dirige. Formación a lo interno, porque la masonería es una institución dedicada a hacer mejores seres humanos. Esto significa que el Masón entra en una asociación educativa por excelencia. Es formación teniendo presente, siempre, las cuatro exigencias que se le hacen al profano cuando toca puertas: creer en un Ser Supremo, la inmortalidad del alma, ser libre y de buenas costumbres.
Cada uno de estos puntos debemos profundizarlos en cada grado de la masonería simbólica, cada vez más denso, más aquilatado, preparando materiales, desarrollando conferencias, practicando técnicas de dinámica de grupos, videos, en fin, utilizando la tecnología del siglo XXI que nos facilita el compromiso en esta ardua tarea.
Este trabajo corresponde a las logias, pero debemos estar presto asistirlas en todo momento. Para eso la CMI y la COMACA promueven la institucionalización de la Academia Masónica, la cual entiendo como un grupo de maestros masones, con experiencias diversas, dispuestos acompañar y coadyuvar a las logias en tan fundamental tarea, de la que depende el presente y el futuro de la masonería.
Recordemos la coletilla del Q∴H∴ Ortega y Gasset: «y si no la salvo a ella no me salvo yo», así que hoy trabajamos por una Masonería fuerte, vigorosa, útil a la sociedad y parte de la dominicanidad.
Por ello, esta Tenida de hoy la podemos declarar con gran satisfacción, justa y perfecta,
A L∴G∴D∴G∴A∴D∴U∴
Es cuánto,
S∴F∴U∴ Isidro
Toro Pampols
Gran Orador
Foto: QQ∴ HH∴ Cesar Durán P., electo Diputado Gran Maestro en la precitada Tenida y Osiris Blanco D., Gran Maestro de la Gran Logia de la República Dominicana.

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